Si crees que te cuesta demasiado conciliar el sueño, ya no lo haces del tirón, o te despiertas todavía cansado… ¡te interesa poner remedio cuanto antes!
La alteración de nuestros ritmos circadianos y nuestro sueño compromete nuestra salud y nos hace más vulnerables. La falta de descanso no solo afecta a nuestra presión arterial y nuestra resistencia a la insulina, sino que además incrementa el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, diabetes, obesidad, desánimo, ansiedad o deterioro de nuestras capacidades cognitivas (memoria, atención y concentración).
Te proponemos algunas estrategias para lograrlo:
El orden, tu mejor aliado
- Organiza tu día estableciendo horarios de actividades y comidas: además de aportar estructura y consistencia a la jornada, refuerza la sensación de control y seguridad.
- Intenta dormir de 7 a 9 horas diarias, en función de tu edad. Recuerda que los niños y adolescentes necesitan dormir más que los mayores.
- Levántate y acuéstate a la misma hora todos los días, incluso los festivos.
- Mantén tu casa ordenada y aireada. Procura que tu dormitorio esté limpio y recogido, y ventila cada mañana tu casa durante mínimo diez minutos.
Alimenta tu descanso
- La mejor dieta, la mediterránea. Sigue una alimentación equilibrada y adecuada para ti.
- Acuéstate cuando ya hayas hecho la digestión. Evita las cenas copiosas y cocínate platos ligeros y digestivos.
- Desde media tarde, cero bebidas estimulantes. Reduce el consumo de bebidas con cafeína o teína a un máximo de tres por día, y nunca más tarde de las cinco. En cambio, beber leche caliente antes de acostarse ayuda a conciliar el sueño.
Cuida de tu bienestar
- Tu lecho ideal. Selecciona el colchón, la almohada y la ropa de cama más cómodos para ti.
- La cama es para dormir. En la medida de lo posible, cuando estés en la cama no trabajes, leas, veas la televisión o utilices el móvil. Todo ello te activa.
- Regula la temperatura del dormitorio. La ideal oscila entre los 15 y los 22 °C, elige la que te haga sentir mejor.
- Sigue tus ritmos circadianos. Procura que haya un ambiente silencioso y oscuro en tu dormitorio y deja las persianas abiertas, permitiendo que entre la luz de madrugada y te despierte suavemente el amanecer: los ciclos de luz y oscuridad desempeñan un importante papel en nuestros ritmos circadianos.
- No intentes saber qué hora es si te desvelas. Mirar el reloj te activa y te aleja aún más del sueño.
- Reserva un paréntesis para el ejercicio físico, preferiblemente en horario diurno o pronto si es de tarde. Según el tipo de actividad, por la noche podría sobreexcitarte.
- Recuerda regalarte alguna actividad placentera. Para descongestionar el día basta con una pausa para relajarte o hacer algo que te guste.
Prepárate para dormir
- Intenta vivir tu jornada con serenidad. Evita estresarte durante el día y practica técnicas de relajación: si estás en tensión durante toda la jornada, es difícil que por la noche logres conciliar un sueño reparador.
- Por la tarde, ralentiza tu actividad. Ve disminuyendo el ritmo a medida que vaya cayendo el sol, de manera que a partir de las 20h tus actividades sean lo más tranquilas posibles: pospón las tareas intelectuales o laborales hasta el día siguiente.
- Desconecta. Elige lecturas livianas o programaciones relajantes las horas previas a acostarte y por la noche evita ver las noticias o películas o series que puedan alterarte.
- Aléjate de tus dispositivos digitales a partir de las 20h: excitan nuestro cerebro y provocan patrones de actividad cerebral anómalos durante el sueño.
Para terminar: lo más importante
Si te cuesta conciliar el sueño, intenta cambiar los aspectos mejorables sin llegar a obsesionarte. Preocuparse o estresarse por no dormir bien es un pez que se muerde la cola y empeora tus dificultades.
Ánimo, ¡tú puedes!
Si no te ves capaz o no sabes cómo hacerlo, recuerda que en Psicoclínic estaremos encantados de ayudarte.
En PSICOCLINIC, te ayudamos a construir ese camino hacia el bienestar personal.
Nuestro equipo de profesionales está aquí para acompañarte, cuidar de ti es la base para vivir plenamente.





